¿Estás pensando en comprar un termostato inteligente, pero no sabes cuál elegir?

En este post te contamos qué decisiones tienes que tomar antes de decantarte por uno u otro:

¿Manual o programable?

Los termostatos manuales son "los de toda la vida" y, dada su sencillez, son bastante económicos. Ahora bien, tienes que saber que no son la mejor opción si tu objetivo es ahorrar energía y, por tanto, pagar menos en tu factura. La sociedad ha evolucionado y, con unos ritmos frenéticos de vida, necesitamos disponer, más que nunca, de un sistema de regulación de la calefacción que adapte la temperatura de la vivienda a nuestras necesidades.

¿Sabes por qué los termostatos programables son más eficientes? Muy sencillo, la temperatura a la que programamos la calefacción condiciona el consumo de energía, de manera que por cada grado que aumentemos la temperatura, ¡éste se incrementa en un 7% aproximadamente! ¿Esto significa que debemos renunciar al confort para pagar menos en nuestras facturas? ¡No! Para ahorrar sin sacrificar el confort, te recomendamos la sustitución del termostato normal por otro programable, en el que se pueden fijar las temperaturas en diferentes franjas horarias (entre 19ºC y 21ºC en las "zonas de día", y entre 15ºC y 17ºC en las "zonas de noche") e incluso para fines de semana o días especiales.

¿Dónde quieres poner el termostato?

Lo primero que tienes que tener claro es si tu sistema de calefacción es compatible con el termostato que vas a comprar, información que a menudo los fabricantes ponen a tu disposición

Después, tanto si vas a sustituir tu termostato actual, como si vas a comprar uno por primera vez, tienes que saber si quieres encastrarlo en la pared o colocarlo superficialmente en la pared o en cualquier otro sitio. Para ello, otro punto a tener en cuenta es si el termostato funciona con pilas o a través de la corriente eléctrica, en cuyo caso hay que utilizar un cable.

¿Cómo quieres interactuar con el termostato?

  • Físicamente, a través de los botones del propio equipo.
  • A distancia (en cualquier momento y lugar), a través del ordenador y/o de dispositivos móviles (¿cuáles son los sistemas operativos compatibles?, ¿es gratuita la aplicación?, ¿tiene costes asociados de mantenimiento?). En este caso, también hay que tener claro qué ocurre cuando se pierde temporalmente la conexión a Internet, ya que el termostato puede seguir funcionando o no.
  • De las dos formas anteriores, en función de tus necesidades.

¿Qué funcionalidades quieres que tenga el termostato?

Tienes que decidir si quieres funciones relacionadas únicamente con la temperatura (encender y apagar la calefacción, modificar la temperatura puntualmente, programar la temperatura (¿sólo confort, eco y antihielo, o todas las que tú quieras?) para un periodo de tiempo específico (¿cada cuánto: una hora, media hora...?), controlar la calefacción por zonas o plantas) o también quieres monitorizar el consumo de energía y ver tus históricos.

¿Vas a instalarlo tú mismo?

Últimamente, los termostatos son tan sencillos de montar que puedes hacerlo tú mismo con un simple destornillador, sin necesidad de pagar un sobrecoste para que lo haga un instalador.